Reportaje Denuncia
Las drogas rondan Bellavista y los locatarios prefieren no denunciar el problema
“Comercio Ambulante, el Principal Abastecedor de Droga en Bellavista”
El Barrio Bellavista se prepara para albergar nuevas construcciones, como la nueva ampliación del Patio Bellavista, que acogerá nuevas tiendas, centros culturales y restoranes. Además para el año 2009 se abrirán nuevas sedes de Universidades, como la Facultad de Derecho de la Universidad Andrés Bello y la nueva sede de la Universidad Sebastián, lo que convertirá al Barrio Bellavista en el nuevo Barrio Universitario de la capital. Tras esta nueva incorporación se espera que el sector presenta un flujo aún mayor de jóvenes, lo que significa una mayor utilidad para los Bares y restoranes, sin embargo, este hecho no sólo potenciará aún más a Bellavista como un barrio bohemio, sino que además traerá consigo una mayor comercialización de drogas ilícitas, como ha estado ocurriendo, hecho que preocupa a los locatarios, y que ha sido tema para crónicas y reportajes en televisión y la prensa escrita, que poco han servido para instalar esta problemática dentro de la agenda de las autoridades, sino más bien todo lo contrario.
En la actualidad, al transitar por Bellavista no sólo encontramos comercio establecido, sino que además comercio ambulante, que se basa principalmente en artesanías, pero no sólo de la venta de estos productos viven estos comerciantes, según algunos locatarios -que han sido testigos de la metamorfosis de este lugar-, además comercializan droga de manera indiscriminada y a pleno día.
Carlos Madrid de sesenta y ocho años, es carnicero de la “Carnicería y Fiambrería Temuco”, ubicado en la calle Pío Nono. Él señala que llegó el año sesenta al lugar, y que ha visto como ha cambiado negativamente, ya que antes se trataba de un barrio eminentemente residencial, en el que el consumo de drogas no era visto, además reconoce que desde que el comercio ambulante ha proliferado, es posible ver un tráfico de drogas permanente, a plena luz del día, y en medio de la vigilancia, que él considera insuficiente para atacar este problema. Asegura que los responsables del tráfico son conocidos por todos los locatarios del sector, pero que nadie se atreve a denunciar, siendo visto como un secreto a voces por gran parte de ellos.
Dicho tráfico de drogas, se ha convertido en una gran dolor de cabeza para los locatarios, y un tema, al parecer, intrascendental para los encargados de la seguridad en el perímetro de Bellavista, de manera que ha aumentado el número de comerciantes ambulantes, en su gran mayoría hombres adultos, que han tomado cada centímetro de suelo, como su lugar estable para ejercer este comercio ilegal, cometiendo de esta forma dos delitos, el primero es la carencia de una patente municipal , que les permita comercializar de forma legal sus artesanías, y el segundo consiste en el tráfico de drogas que realizan a vista y paciencia de los encargados del comercio establecido, por lo que la ilegalidad ronda este hecho.
Todos los días a distintas horas, los comerciantes ambulantes se agolpan en las afueras de lugares como el Patio Bellavista o, en la carnicería “Temuco”, a la espera de algún transeúnte que desee encontrar un abastecedor de drogas. Al transitar por dicha cuadra, no es poco común ser abordado por alguno de estos comerciantes, los cuales ofrecen droga, señalando el tipo y el precio, tal como un vendedor autorizado.
No es difícil observar dicho tráfico, los comerciantes se mueven de un lugar a otro, mirando a cada transeúnte, y hablando con otros vendedores, pasándose unos a otros la mercancía, los cuales la miran detenidamente, y la guardan en un lugar seguro, mientras se encargan de cuidar las apariencias, confeccionando la artesanía en ese mismo sitio.
Karina Céspedes tiene veintinueve años y es cajera de la “Carnicería Temuco”, hace siete meses. Ella señala que no es raro ver peleas entre los comerciantes ambulantes y el consumo de drogas, durante horas del día. Reconoce un ir y venir constante de ellos entre los distintos puestos, y la transferencia evidente de la droga. Sostiene que no es un hecho que sea desconocido por parte de los locatarios, pero cree que lo más adecuado es mantener el silencio, de manera de no originar problemas, ya que percibe esta situación como una verdadera mafia, que convierte a Bellavista en un permanente sitio de abastecimiento de drogas, para los jóvenes y para las personas que acuden a este barrio sólo para conseguir marihuana.
Además de traficar droga, los comerciantes ambulantes han sido vistos consumiendo drogas, lo que ha preocupación y la desconfianza entre los encargados de los locales establecidos.
Para el año 2009 es inminente la instalación de dos nuevas Universidades, lo que generará a la larga, una cantidad mayor de droga traficada y mayor número de comerciantes ambulantes.
Carolina Carmona de veintitrés años es mesera del pub “Amapola”, lleva tres meses trabajando, y considera que los verdaderos abastecedores de droga en el sector son los vendedores ambulantes, quienes se encuentran protegidos entre ellos, formando una verdadera cofradía del tráfico, que no ha sido erradicada debido al temor generalizado, por presentar una denuncia formal en alguna comisaría. Ella no ve con optimismo la incorporación de estas dos nuevas Universidades en el área de Bellavista, ya que posiblemente no haría más que acrecentar, aún más, el descarado consumo y tráfico.
Mientras los locatarios no decidan denunciar el hecho la comercialización de drogas, esta será otra esfera en la bohemia de Bellavista, tráfico que se verá exponencialmente aumentado debido a la construcción de nuevos centros de educación superior, por otra parte, el comercio ambulante no logrará ser erradicado, a menos que se tomen medidas reales para evitar que Bellavista sea estigmatizado como el proveedor céntrico de drogas. En el caso de Bellavista, al parecer, la ilegalidad esconde más ilegalidad.

